Mi vida
en el entorno escolar, empezó a los dos años, cuando me estuve en la guardería, lo único que recuerdo de
ahí, es que tenía dos amigos, y me acuerdo de sus nombres pero no sé qué habrá
sido de ellos, era muy pequeña.
Más tarde a los tres años en el colegio
que hay al lado de mi casa, se llama “El Torcal” ahí estuve con los mismos
compañeros hasta sexto de primaria. Mi profe de infantil, era una mujer, muy
buena, a mí me encantaba y seguro que estaría orgullosa de mí, por llegar a
donde he llegado a día de hoy. También le dio clase a mi hermano pequeño, y le
tengo mucho aprecio.
Cuando terminó infantil, nos hicieron
una pequeña fiesta de graduación. En primero y segundo de primaria, tuve la
misma tutora, me llevaba muy bien con ella y me tenía mucho aprecio igual que
yo a ella, casi siempre era yo la delegada y la que hacia todos los recados,
mis compañeros eran todos muy buenos y todos nos llevábamos bien con todos,
aunque siempre estaba el típico gracioso por el que nos castigaban sin recreo.
En tercero y cuarto, me toco otra
tutora, que era más mayor pero también me gustaba mucho, era un poco más dura,
también porque éramos más grandes, pero pase dos años muy buenos. Y los dos
últimos años, tuve un profesor, el hombre era ya mayor y no escuchaba bien, y
la verdad que no me gustaba como daba las clases ni nada. También estaba
apuntada a clases extraescolares por las tardes, después del comedor, daba
inglés, fútbol, informática y de pequeña me acuerdo que estaba en baile
flamenco.
Cuando acabé primaria, tocaba cambiarse
de colegio y me cambié al que estaba al lado de ese, ya que tenía ESO, se llama
“El Divino Pastor” era privado concertado, lo mejor era que en 4 años no tenía
que pelearme con mi madre por la ropa, llevaba uniforme.
El colegio estaba bien, la formación
con la que salías, estaba muy bien, tenía un nivel alto.
Tenía colegio por la tarde, algunos
días como los jueves, teníamos clase y una hora de talleres, según el curso
estabas en uno o en otro, y los viernes las dos últimas horas igual, pero los
viernes si salíamos a las dos y no teníamos clase por la tarde.
En 4º de la eso, teníamos que escoger
entre ciencias o letras, la diferencia era en una se daba matemáticas
difíciles, física y química y biología, y en la otra, latín, plástica y
matemáticas fáciles. Y a mí como las matemáticas no se me daban muy bien,
escogí letras, y se me dio muy bien.
En bachillerato, cogí humanidades, me
negaba a coger algo que tuviera matemáticas o economía, no me gustaba nada.
Bachillerato lo curse en el “IES
BELEN”, cuando llegué no conocía a nadie, por lo menos de mi clase, y volvía a
empezar otra nueva etapa en mi vida.
El primer año, estuvo muy bien, me
tocaron profesores muy buenos y acabé muy contenta, mi cruz era historia, el
profesor me encantaba y explicaba muy bien, pero a la hora de hacer los exámenes
lo pedía todo al pie de la letra, y me costó muchísimo aprobar, pero lo
conseguí. Aprendí italiano, y en el segundo año, volví a coger esa opción me
encantaba ese idioma es súper bonito y muy fácil de aprender, latín y griego,
griego me costaba más, latín menos, pero se me daban bien en general.
En segundo de bachillerato, nos
mezclaron las clases con sociales, a la hora de poner exámenes solía haber
conflictos pero era lo normal por estar mezclados, pero siempre entre nosotros
había muy buen rollo y nos llevábamos todos bien con todos, esa clase era mejor
que la de primero, me gustó muchísimo más.
Respecto las asignaturas, algunos
profesores eran los mismos, otros no, yo daba historia del arte, la cual me
encantaba y el profesor era el mismo que en historia de España, y nos
llevábamos muy bien, y me encantaba arte, historia de España me costaba más,
pero aprobaba fácil. Y ese año mi cruz fue filosofía, el profesor me caía mal y
yo creo que a él también, y la asignatura no me gustaba nada, para mí era fea y
nunca entendía nada, tampoco él explicaba bien, no sabía dar clase desde mi
punto de vista, pero la aprobé en el último momento, en Mayo.
Ese año fue el mejor y el peor, el
mejor porque fue el que más disfrute, pero el peor porque era muy duro, muchas
cosas que estudiar, mucho agobio, y selectividad que la teníamos en Junio y no
paraban de agobiarnos más y más.
Pero cuando llegó selectividad, la
verdad que no fue para tanto, ya que íbamos muy bien preparados y esa semana se
pasaba mal, pero era todo lo que habíamos hecho durante el curso, asique
podíamos realizar los exámenes perfectamente bien. La gente exageraba
muchísimo, yo creo que quien quiere puede, y si te lo propones lo consigues.
Ya tenía en mente varias carreras, pero
al final escogí magisterio y en un futuro me gustaría perfeccionarme en el
inglés, y aquí estoy, después de tanto trabajo duro y tantos años estudiando,
en varios colegios y con distintas personas, ambientes etc... en la universidad,
para estudiar lo que siempre he querido ser y currármelo para llegar a ser
profesora y si puedo mejor que los que he tenido. También porque me
encantan los niños y me llevo muy bien con ellos, y también me interesa sus
distintas etapas y edades, y estudiar esas cosas me interesa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario