Relaciones afectivas
Para nosotros las relaciones afectivas es una parte
fundamental que se debe dar en la educación del alumnado en la escuela.
Son las relaciones que existe de afecto, cariño, respeto,
admiración… entre el alumno y el docente y
hace que las clases sean mucho más amenas, haya una buena relación con
el docente, el niño se sienta cómodo, pueda hablar con su profesor de todos los
asuntos que le incomoda e inquieta, es decir que tenga una confianza con el
docente .
Hemos puesto las relaciones afectivas en uno de nuestros
ejes, porque vemos que es esencial que esto se de en la escuela y que el niño
tenga esta relación con su docente, además de que en todas nuestras biografías
aparecen estas buenas relaciones. Por ejemplo:
“De cuarto a sexto de primaria nuestro tutor fue Juan y es
una de las personas a las que agradezco que me haya dado clases porque gracias
a él he conseguido llegar hasta aquí. Don Juan, como nosotros le llamábamos,
era un profesor muy amable que nos preparó durante tres años para que al entrar
en educación secundaria todo fuera más fácil. Nos transmitió valores muy
importantes como el respeto, solidaridad, humildad, igualdad, empatía,
tolerancia… consiguiendo que se creara una fuerte relación afectiva entre todos
los alumnos con él. He de decir que uno de los motivos por el cual estoy
estudiando magisterio es para transmitir todos aquellos valores y conocimientos
que obtuve de mis profesores y parecerme, si es posible, a ellos.”
“Por suerte casi todos los maestros que tuve en esa época
fueron geniales y recuerdo a la mayoría con gran cariño por esta razón y a
partir de ahí empezaron mis ganas de ser maestra, yo los veía y quería ser como
ellos en un futuro y que mis alumnos me tuvieran el gran cariño y respeto que
yo se lo tenía a ellos.”. “En especial recuerdo a mi maestro Paco mi maestro de
1º Y 2º de primaria, es el que con mayor cariño recuerdo pues fue una ayuda muy
grande para el paso de Infantil a Primaria, además siempre buscaba la mejor
manera de explicarnos algo y que a la vez nos divirtiéramos también te
retrasmitía un gran cariño a la hora de hablarte y te hacía sentir a gusto con
él. Incluso ahora cuando voy al colegio y lo veo o cuando me ve por la calle me
sigue tratando con el mismo cariño que antes, me pregunta que tal me va todo y
si necesito ayuda para cualquier cosa que él siempre está ahí. Me hace sentir como si nada fuera cambiado y
siguiera siendo su alumna, ojala en un futuro mis alumnos me recordaran y me
tuvieran el mismo cariño que yo le tengo a él.”
“Mi profe de infantil, era una mujer, muy buena, a mí me
encantaba y seguro que estaría orgullosa de mí, por llegar a donde he llegado a
día de hoy. También le dio clase a mi hermano pequeño, y le tengo mucho aprecio”.
“. En primero y segundo de primaria, tuve la misma tutora, me llevaba muy bien
con ella y me tenía mucho aprecio igual que yo a ella.”
“Por un lado aun me acuerdo de aquel maestro que me enseñó a
leer en primero de primaria. Tiene mucho mérito ya que redujeron una línea y
juntaron a dos clases, por lo que fuimos muchos a los que nos enseñó.” “Pero
sin duda mi mejor profesor ha sido el de matemáticas en secundaria. Nos ha
ayudado mucho en nuestro transcurso escolar. Era nuestro tutor y sin duda el
mejor, nunca he visto aun maestro preocuparse tanto por sus alumnos. Sus clases
eran divertidas, y lo que me encantaba era su forma de explicar. Quizás por eso
se me den bien las mates y me gusten tanto, hasta el punto de dudar si meterme
en la carrera de Matemáticas.”
Por lo tanto, vemos que cuanto mayor sea la relación de
afectividad que el alumno tenga con el docente mejores recuerdos, experiencias…
tendrán de él. Además vemos que en nuestras biografías lo que nos han enseñado
esos profesores que aun recordamos con gran cariño es las ganas de ser maestros
en un futuro y poder parecernos un poco a ellos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario